“La playa no se vende, la playa se defiende” es una de las consignas que ciudadanos utilizan en rechazo al proyecto de ampliación del Patio 600, cerca de la Playa El Murciélago, ubicada en Manta, provincia de Manabí. Esta obra, según el Terminal Portuario de Manta permitiría una mejora en el área comercial, ambiental y turístico, y contemplaría una expansión de 3 hectáreas (30.000 metros cuadrados).
Sin embargo, ciudadanos, organizaciones sociales y colectivos ambientalistas han mostrado su preocupación y rechazo al proyecto por la cercanía de la intervención con la playa El Murciélago. Como parte de sus acciones, se han movilizado en algunas ocasiones, entre ellas, la marcha pacífica del 5 de septiembre y la asamblea ciudadana y plantón del 12 de septiembre. Esto, debido al posible impacto ambiental en el ecosistema costero, ya que se trata de una zona de playa con dunas, conocida por la anidación de tortugas marinas, especialmente de la especie golfina, la presencia de aves residentes y migratorias, además de vegetación.
De hecho, el pasado 12 de octubre se registró la llegada de varias tortugas marinas a la playa El Murciélago, precisamente en el área donde se proyecta esta ampliación. Según representantes de la fundación RACSE, se trató de una concentración nunca antes vista. De acuerdo con Radio Visión Manabí, no todas las tortugas lograron a travesar la zona intervenida y depositar sus huevos, pues obstáculos como piedras de gran tamaño y desniveles en la arena habrían provocado que algunas regresaran al mar.
Cabe mencionar que menos del 0.1% de las tortugas golfinas logra sobrevivir hasta la edad adulta y regresar a la playa donde nació. Es decir, de cada 1.000 crías, apenas 1 o 2 lograran superar los peligros del ciclo vital. En este contexto, la alteración de esta área representaría un riesgo adicional para su supervivencia, al dificultar tanto la puesta de huevos como el nacimiento y desplazamiento de las nuevas crías.
A esto se suman las supuestas amenazas contra quienes se han acercado al lugar para difundir información al respecto. Esto, después de que el medio La Hormiga Roja expusiera que dos guardias armados les ordenaran salir, pese a tratarse de un espacio público y haberse identificado como prensa. A pesar de ello, los periodistas permanecieron en la zona y señalaron que no sería el único caso.
El 30 de octubre, una jueza suspendió la audiencia sobre el proyecto, señalando que antes de emitir una sentencia se requiere revisar la documentación y las pruebas, que suman 2.859 hojas. Mientras tanto, este 4 de noviembre, durante el desfile por los 104 años de cantonización de Manta, un grupo de activistas también se sumo al recorrido con consignas en rechazo al proyecto.
La playa El Murciélago es reconocida por su gran afluencia de turistas locales, nacionales y extranjeros. La organización EcoPlayas señaló que sí creen en el desarrollo, pero no a costa de la naturaleza y advirtió que, si la obra no se detiene, representaría la pérdida de un espacio público y una amenaza para el turismo, el comercio local, el encuentro familiar y, sobre todo, el patrimonio natural.
![]()



