Según planes obtenidos por el medio CNN, el presidente Daniel Noboa ha solicitado apoyo militar de Estados Unidos para combatir las poderosas bandas delictivas que asolan el país. Una de las principales acciones en este sentido es la construcción de una nueva base naval en la ciudad costera de Manta, diseñada para albergar a tropas estadounidenses. Este proyecto, que incluye viviendas tipo cuartel y oficinas administrativas, tiene como objetivo fortalecer la presencia militar estadounidense en la región y se espera que las instalaciones estén operativas en los próximos meses.
Este movimiento hacia una mayor cooperación con fuerzas extranjeras recuerda a la presencia militar estadounidense en Ecuador entre 1999 y 2009, cuando el país fue sede de una base de operaciones de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos en Manta. Durante ese período, aunque se argumentó que la base servía para la lucha contra el narcotráfico, también se produjeron una serie de graves violaciones de los derechos humanos, lo que generó un intenso debate sobre la pérdida de soberanía del país. En particular, se reportaron casos de desapariciones forzadas, abusos sexuales, y detenciones arbitrarias. La población ecuatoriana y organismos internacionales denunciaron que las actividades de las fuerzas estadounidenses en el país contribuyeron a un clima de impunidad, con múltiples crímenes cometidos sin consecuencias legales para los responsables.
Mientras el presidente Noboa busca nuevamente la cooperación internacional para enfrentar las crecientes amenazas del crimen organizado, la construcción de una nueva base naval en Manta ha reavivado las preocupaciones sobre la posible repetición de estos abusos.
Ecuador está sentando las bases para la llegada de las fuerzas estadounidenses, según planes obtenidos por CNN, mientras su presidente pide al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que ayude a combatir las poderosas pandillas en un país que alguna vez fue conocido como la “isla de la paz”.
Según un alto funcionario ecuatoriano familiarizado con la planificación, la construcción de una nueva base naval en la ciudad costera de Manta forma parte de esos preparativos, con viviendas tipo cuartel y oficinas administrativas diseñadas para apoyar operaciones sostenidas y al personal militar estadounidense. El funcionario solicitó el anonimato por no estar autorizado a hablar públicamente.
“Se espera que estas instalaciones sean eventualmente ocupadas por soldados estadounidenses”, declaró el funcionario a CNN.